Por tanto, ya que estamos rodeados de tan gran nube de testigos, despojémonos de todo lo que estorba y del pecado que tan fácilmente nos enreda. Y corramos con perseverancia la carrera que nos ha sido señalada
“Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por los demás. De cierto os digo, que han recibido su recompensa en...