Dios, que siempre tenga presente que soy templo donde habita tu Espíritu, ayúdame a ser un buen mayordomo de tu templo. Somos templo de Dios y el Espíritu de Dios habita en nosotros.
Padre, quiero amarte cada día más y así ver tu favor en mi vida que sobrepasa mi entendimiento. Lo que Dios ha preparado para quienes le amamos sobrepasa todo entendimiento.
Señor, gracias por haberme escogido a pesar de mi insensatez y debilidad para tus propósitos. Dios escoge lo insensato y débil del mundo para avergonzar a los sabios y poderosos.
Jesús, ayúdame a permanecer en unidad contigo y ser agradecido por la riqueza que me das en palabra y conocimiento. Eres enriquecido en palabra y conocimiento, unido a Cristo.
Amado Padre, quiero poner mi confianza en ti y cada día ser testimonio de ti en amor y justicia. Practica el amor, la justicia y pon tu confianza en el Señor.