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No es pecado soñar

3Salomón amaba al Señor y cumplía los decretos de su padre David. Sin embargo, también iba a los santuarios paganos para ofrecer sacrificios y quemar incienso. 4Como en Gabaón estaba el santuario pagano más importante, Salomón acostumbraba ir allá para ofrecer sacrificios. Allí ofreció mil holocaustos; 5y allí mismo se le apareció el Señor en un sueño, y le dijo:
—Pídeme lo que quieras.

Párrafo introductorio de la predica

Título de la prédica

Subtítulo de la prédica

Párrafos con el bosquejo general de la prédica y sus respectivos comentarios generales

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