23Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24El que los llama es fiel y así lo hará.
Una reflexión sobre el deseo de Dios de sanar y restaurar nuestro corazón. A través de Jesucristo, podemos encontrar sanidad interior, libertad del dolor, paz y alegría. Dios quiere transformar nuestras heridas en testimonios de su amor y restauración, para que vivamos con esperanza y seamos instrumentos de bendición para nuestra familia y nuestra ciudad.
Dios desea que nuestro corazón esté sano
Rev. Eduardo Rojas
Jesucristo: Nuestra sanidad. Isaías 53:4-5




