2 Quien habla el bien, del bien se nutre, pero el infiel padece hambre de violencia.3 El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ruina.
Ps. David Espíndola
2 Quien habla el bien, del bien se nutre, pero el infiel padece hambre de violencia.3 El que refrena su lengua protege su vida, pero el ligero de labios provoca su ruina.
Ps. David Espíndola