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Viernes Santo | Preciosa cruz

31 Después de burlarse de él, le quitaron el manto, le pusieron su propia ropa y se lo llevaron para crucificarlo.32 Al salir, encontraron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón y lo obligaron a llevar la cruz.33 Llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa «Lugar de la Calavera».34 Allí dieron a Jesús vino mezclado con hiel; pero después de probarlo, se negó a beberlo.35 Lo crucificaron y repartieron su ropa, echando suertes.36 Y se sentaron a vigilarlo.37 Encima de su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: este es jesús, el rey de los judíos.38 Con él crucificaron a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda.39 Los que pasaban meneaban la cabeza y blasfemaban contra él:40 —Tú que destruyes el Templo y en tres días lo reconstruyes, ¡sálvate a ti mismo! Si eres el Hijo de Dios, ¡baja de la cruz!41 De la misma manera, se burlaban de él los jefes de los sacerdotes, junto con los maestros de la Ley y los líderes religiosos.42 —Salvó a otros —decían—, ¡pero no puede salvarse a sí mismo! ¡Y es el rey de Israel! Que baje ahora de la cruz y así creeremos en él.43 Él confía en Dios; pues que lo libre Dios ahora, si de veras lo quiere. ¿Acaso no dijo: “Yo soy el Hijo de Dios”?44 Así también lo insultaban los bandidos que estaban crucificados con él.45 Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde toda la tierra quedó en oscuridad.46 Como a las tres de la tarde, Jesús gritó con fuerza: —Elí, Elí, ¿lema sabactani? —que significa “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. 47 Cuando lo oyeron, algunos de los que estaban allí dijeron: —Está llamando a Elías.48 Al instante uno de ellos corrió en busca de una esponja. La empapó en vinagre, la puso en una vara y se la ofreció a Jesús para que bebiera. 49 Los demás decían: —Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo.50 Entonces Jesús volvió a gritar con fuerza y entregó su espíritu.

Viernes Santo | Preciosa cruz

Ps. David Espíndola

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