1Escucha, Señor, mis palabras;
toma en cuenta mi gemido.
2Presta atención a mis súplicas,
Rey mío y Dios mío,
porque a ti yo oro.
Si perteneces a Dios, Él te sostendrá en cualquier tormenta; mantente humilde, ora, sé fiel. Sin importar cómo el mundo cambia. Es necesario un reavivamiento espiritual en cada templo humano; Dios no elige a los fuertes, Él fortalece a los que elige.
Rev. Eduardo Rojas
- Tiempo innegociable. Salmo 5:1-2
- La oración matutina. Salmo 59:15



