Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya alcanzado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús
El llamado de Dios es avanzar, no quedarnos en el pasado
Seguir adelante en la fe implica perseverar, olvidar lo que estorba y mantener la mirada en Cristo
- Dejar atrás lo que estorba Pablo enseña que debemos olvidar lo que queda atrás. El pasado, con sus errores y fracasos, no debe ser un obstáculo para avanzar en la vida cristiana.
- Esforzarse hacia lo que está delante La vida cristiana requiere disciplina y perseverancia. Avanzar implica esfuerzo consciente y constante, con la mirada puesta en Cristo.
- Mantener la mirada en la meta El premio es el llamamiento celestial en Cristo Jesús. La esperanza eterna motiva a seguir adelante y la fe nos sostiene en medio de pruebas y dificultades.



