14 Sean, pues, aceptables ante ti mis palabras y mis meditaciones oh SEÑOR, mi roca y mi redentor.
Salmo para un insensato
Ps. Enrique Rodríguez
14 Sean, pues, aceptables ante ti mis palabras y mis meditaciones oh SEÑOR, mi roca y mi redentor.
Ps. Enrique Rodríguez