Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.
¿Alguna vez te ha pasado que Dios te promete algo y pasan años para que suceda? ¿o que una promesa se cumple antes de lo que esperabas? Esto pasa porque para nosotros no es fácil desprendernos del concepto de tiempo...
Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.
¿Crees que puede el hombre ser Dios? ¿Qué entiendes por esta pregunta? Precisamente uno de los grandes regalos que podemos tener, es que Dios enviara a su hijo unigénito para morir por nosotros, y así tener salvación y vida eterna.
Según la Real Academia de la Lengua, el participio es, “en gramática, la forma no personal del verbo que este toma para funcionar como adjetivo sin perder del todo su naturaleza verbal”. A propósito, ¿qué tanto sabes de gramática espiritual?...