4Vi, además, que tanto el afán como el éxito en la vida despiertan envidias. Y también esto es vanidad; ¡es correr tras el viento!
5El necio se cruza de brazos
y se devora a sí mismo.
6Mejor un puñado de tranquilidad
que dos de fatiga
y de correr tras el viento.
La unión hace la fuerza
7Me fijé entonces en otra vanidad bajo el sol:
8Vi a un hombre solitario,
sin hijos ni hermanos.
Nunca dejaba de afanarse;
¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas!
«¿Para quién trabajo tanto», se preguntó,
«y me abstengo de las cosas buenas?».
¡También esto es vanidad
y una penosa tarea!
¿Luchas con el desánimo?
Rev. Eduardo Rojas
- El agotamiento
- La falta de fe
- La crítica
- El temor
- La enfermedad




