El ministerio de lo sobrenatural

21No temas, tierra, sino alégrate y regocíjate, porque el Señor ha hecho grandes cosas. 22No teman, animales del campo, porque los pastizales de la estepa ya reverdecen; los árboles producen su fruto y la higuera y la vid dan su riqueza. 23Alégrense, habitantes de Sión, regocíjense en el Señor su Dios, porque les ha dado las lluvias de otoño. Él envía la lluvia, la de otoño y la de primavera, como en tiempos pasados. 24Las parcelas se llenarán de grano; los lagares rebosarán de vino nuevo y de aceite. 25«Yo los compensaré a ustedes por los años en que todo lo devoró ese gran ejército de langostas que envié contra ustedes: las grandes, las pequeñas, las jóvenes y los saltamontes. 26Ustedes comerán en abundancia, hasta saciarse, y alabarán el nombre del Señor su Dios, que hará maravillas por ustedes. ¡Nunca más será avergonzado mi pueblo! 27Entonces sabrán que yo estoy en medio de Israel, que yo soy el Señor su Dios, y no hay otro fuera de mí. ¡Nunca más será avergonzado mi pueblo! El día delSeñor 28»Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre todo ser humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán sueños los ancianos y los jóvenes recibirán visiones. 29En esos días derramaré mi Espíritu aun sobre los siervos y las siervas. 30En el cielo y en la tierra mostraré prodigios: sangre, fuego y columnas de humo. 31El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre antes que llegue el día del Señor, día grande y terrible. 32Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo, porque en el monte Sión y en Jerusalén habrá salvación, como lo ha dicho el Señor. Y entre los sobrevivientes estarán los llamados del Señor.

Creemos que somos “sal de la tierra y luz del mundo”, somos una presencia activa, no estamos en la ciudad simplemente para adornar o para ser un elemento más, somos llamados hacer cabeza de las naciones, de la ciudad donde nos encontramos, que nuestra descendencia va a edificar los muros caídos, va a levantar las ruinas

El ministerio de lo sobrenatural

Joel 2:21-32

  1. Dos elementos La unción y el gozo de Dios

La unción de dios y el gozo de Dios (el aceite y el vino)

Salmo 104:15

Lucas 10:34

Hechos 1:8

1 Juan 2:20

Efesios 5:14

2 Corintios 5:15

1 Juan 2:27

Isaías 54:1

Entradas relacionadas
Deja tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *