Dios, Tú me has llamado. La cosecha ya está lista y estoy dispuesto a que me uses para tu obra. Para comenzar a ser usados por Dios solo tenemos que disponer el corazón.
25 En esto se presentó un experto en la Ley y, para poner a prueba a Jesús, se puso de pie y le hizo esta pregunta: ―Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?