Dios, Tú me has librado de la muerte eterna y hoy puedo disfrutar de tu luz, gracias porque Tú no te rindes conmigo y me das nuevas oportunidades cada día.
Señor enséñame a conducirme de acuerdo a tu voluntad, quiero mantenerme unido a ti y servirte con todo mi corazón. Busca hacer siempre la voluntad de Dios.