Gracias Dios porque Tú me llevas a vivir en pureza, desde este momento me comprometo a apartarme en santidad para la eternidad. Cuando sigues a Jesús, él te lleva a vivir una vida de pureza, toma el riesgo y síguelo.
Dios, te entrego mi mente para que todos mis pensamientos sea llevados cautivos a tu obediencia. Permite que Dios lleve tus pensamientos cautivos a la obediencia de Su Palabra.