1Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, os ruego que cada uno de vosotros, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. 2No os amoldéis al mundo actual, sino sed transformados mediante la renovación de vuestra mente. Así podréis comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
Dios nos invita a rendirnos por completo a Él, renovar nuestra manera de pensar y no conformarnos a los valores del mundo. A través de este proceso de transformación, podemos crecer como verdaderos discípulos de Cristo, reflejar Su carácter y experimentar Su perfecta voluntad para nuestras vidas.
Renovarnos para transformarnos
Rev. Eduardo Rojas
- Ofrecernos integralmente delante de Dios. Romanos 12:1
- No amoldarse al mundo actual. Romanos 12:2
- Experimentar una transformación permanente. Romanos 12:2
- Solo así, confirmaremos Su excelente voluntad para nuestras vidas. Romanos 12:2b



