10 En esa ocasión, la tierra abrió su boca y se los tragó junto con Coré, muriendo también sus seguidores. El fuego devoró a doscientos cincuenta hombres, y este hecho los convirtió en una señal de advertencia.11 Sin embargo, los hijos de Coré no perecieron.
Salmo 49
Javier González – Director VISA



