»¿Qué les parece? —continuó Jesús—. Había un hombre que tenía dos hijos. Se dirigió al primero y dijo: “Hijo, ve a trabajar hoy en el viñedo”.“No quiero”, contestó, pero después se arrepintió y fue.Luego, el padre se dirigió al otro hijo y le pidió lo mismo. Este contestó: “Sí, señor”; pero no fue.¿Cuál de los dos hizo lo que su padre quería?». —El primero —contestaron ellos. Jesús dijo: —Les aseguro que los recaudadores de impuestos y las prostitutas van delante de ustedes en el reino de Dios.Porque Juan vino a señalarles el camino de la justicia y no le creyeron, pero los recaudadores de impuestos y las prostitutas sí creyeron en él. Incluso después de ver esto, ustedes no se arrepintieron para creerle.
“Cuando se trata de salvar no podemos parar“ Eduardo Verástegui
No, pero SÍ ... Sí, pero No
Las “parábolas del reino”.
Algunas de las parábolas más conocidas incluyen la parábola del Sembrador, la parábola del Buen Samaritano, la parábola del Hijo Pródigo y la parábola del Buen Pastor, entre otras.
“Las acciones hablan mas que las palabras”
Santiago 1:22-25 NVI
No se contenten solo con oír la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica.El que escucha la palabra, pero no la pone en práctica, es como el que se mira el rostro en un espejoy después de mirarse, se va y se olvida enseguida de cómo es.Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído, sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla.
La obediencia demanda acción, eso es la fe … la fe sin obras es muerta en sí misma
Hay que convertir en vivencia la creencia.
Hay que orar y hay que obrar.
“El mundo nunca ha sido impactado por una idea” …”el mundo ha sido impactado por ideas que se llevan a la acción”
¿Cómo llevar las buenas ideas a la acción?
Acción # 1
Acepta la responsabilidad por tu vida
Gálatas 6:4-5 NVI
Cada cual examine su propia conducta; y si tiene algo de qué presumir, que no se compare con nadie.Que cada uno cargue con su propia responsabilidad.
Yo soy responsable por mi vida, nadie más.
Cinco niveles de responsabilidad
– Yo soy responsable de mi propia vida lo que sucede con mi vida es
responsabilidad mía.
– Yo me hago responsable por mi entorno, que está pasando a mi alrededor.
– Me hago responsable por los efectos de la irresponsabilidad de otras
personas
-Yo me hago responsable por reproducirme en otras personas, dejar un
legado
Lo que otros sembraron tu lo estás recogiendo.
– Me hago responsable por mi mundo . Ser sal y luz en este mundo…. Naciste para este tiempo.
Hebreos 11:38-40 NVIS
¡El mundo no merecía gente así! Tuvieron que andar por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas.Dios habló bien de todos ellos, gracias a la fe. Sin embargo, ninguno de ellos vio el cumplimiento de la promesa.Y es que Dios había preparado algo mejor para nosotros. Por eso, no los hizo perfectos antes que a nosotros.
¿Cuál es tu mundo?
Acción #2
Examina las razones que no te dejan comenzar.
¿Por qué no comienzas?
Tenemos que aprender a reflexionar, evaluar. ¿Excusas o razones?
Salmo 138:8 NVI
El SEÑOR cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, SEÑOR, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!
Acción #3
Enfócate en los beneficios de completar la tarea.
No te enfoques en lo que te está costando si no en lo que vas a recibir si perseveras.
Todo es un asunto de perspectiva
Gálatas 6:9 NVI
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.
Filipenses 3:12-14 NVI
No es que ya lo haya conseguido todo o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí.Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delantesigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.
Acción #4
Comienza ahora mismo.
“Si esperas las condiciones perfectas, jamás lograrás nada”
Josué 1:8-9 NVI
Recita siempre el libro de la Ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito.Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará dondequiera que vayas».



