3 Con sabiduría se construye la casa; con inteligencia se echan los cimientos. 4 Con buen juicio se llenan sus cuartos de bellos y extraordinarios tesoros.
Cuando Jesús se puso en camino, un hombre corrió hacia él y cayó de rodillas ante él. “Buen maestro”, preguntó, “¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?”