3La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; 4que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa, 5sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos, que no conocen a Dios. 6Y que nadie perjudique a su hermano ni se aproveche de él en este asunto. El Señor castiga todo esto, como ya hemos dicho y advertido. 7Dios no nos llamó a la impureza, sino a la santidad; 8por tanto, el que rechaza estas instrucciones no rechaza a un hombre, sino a Dios, quien da a ustedes su Espíritu Santo.
La santificación es el estado en donde estamos apartados para Cristo, es un proceso donde crecemos todos los días y un destino donde seremos perfectos en Él.
La santificación del hombre
Rev. Eduardo Rojas
- Santificación posicional. 2 Corintios 5:17
- Santificación progresiva. Filipenses 2:12-16
- Santificación final. 1 Juan 3:2-3



