“El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera”, dice el SEÑOR de los Ejércitos. “Y en este lugar concederé la paz”», afirma el SEÑOR de los Ejércitos.
1 Por tanto, imiten a Dios como hijos muy amados 2 y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios.
1 »Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador. 2 Toda rama que en mí no da fruto la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que dé más fruto todavía.