No me escogisteis vosotros a mí, sino que yo os escogí a vosotros y os comisioné para que vayáis y deis fruto, un fruto que perdure. Así el Padre os dará todo lo que le pidáis en mi nombre.
41 ―Marta, Marta —le contestó Jesús—, estás inquieta y preocupada por muchas cosas 42 pero solo una es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la quitará.
»Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos...