Dios, gracias por las promesas que me das en tu Palabra y que nunca pasarán. Por la Palabra de Dios tienes la seguridad que sus palabras nunca pasarán.
Señor quiero buscarte, ir delante de tu presencia con temor reverente y dar gracias por tus bondades. Las bondades de Jesús son eternas, busca su presencia y dale gracias.
A partir de hoy Jesús me comprometo a llevar tu cruz, solo quiero seguirte a ti. Tiempo para que levante la mano el que se compromete a seguir a Jesús. ¿Te unes?