Jesús, gracias por el precio que pagaste por mí, por la libertad que me diste para no ser esclavo de nadie. Jesús pagó un precio por nosotros para que no seamos esclavos de nadie.
Tú eres mi Dios, mi vida está en tus manos por eso en ti confío. Hemos sido lavados, santificados y justificados en el nombre de Jesús y por el Espíritu de Dios.
Gracias Señor por el sacrificio de Jesús que me permite deshacerme de la vieja naturaleza para vivir una vida en esencia espiritual. Deshagámonos de la vieja naturaleza que contamina el ser para vivir una vida en esencia espiritual.
Jesús te doy gracias por la oportunidad que me das de estar a tu servicio, ayúdame a administrar lo que me has confiado. Que seamos considerados servidores y administradores de Cristo.
Dios, que siempre tenga presente que soy templo donde habita tu Espíritu, ayúdame a ser un buen mayordomo de tu templo. Somos templo de Dios y el Espíritu de Dios habita en nosotros.
Padre, quiero amarte cada día más y así ver tu favor en mi vida que sobrepasa mi entendimiento. Lo que Dios ha preparado para quienes le amamos sobrepasa todo entendimiento.
Señor, gracias por haberme escogido a pesar de mi insensatez y debilidad para tus propósitos. Dios escoge lo insensato y débil del mundo para avergonzar a los sabios y poderosos.
Jesús, ayúdame a permanecer en unidad contigo y ser agradecido por la riqueza que me das en palabra y conocimiento. Eres enriquecido en palabra y conocimiento, unido a Cristo.