Señor gracias por el privilegio que tengo de conocerte, no solo de oír de ti sino el de poder acercarme a ti. Muchos conocemos a Dios de lejos, hoy es la oportunidad para invitarlo a que esté siempre cerca.
Dios tu me has santificado y me has dado un mensaje por herencia para edificarme a través de tu gracia. Dios nos santifica, su mensaje es herencia para edificarnos.
Señor de ti proviene la salvación, te reconozco como mi único Salvador y dueño de mi corazón. Permite que Dios sea el dueño de tu corazón, Él es tu Salvador.