En segundo lugar estaba Eleazar, hijo de Dodó, el ajojita, que también era uno de los tres más famosos. Estuvo con David cuando desafiaron a los filisteos que se habían concentrado en Pasdamín para la batalla.
Amado Jesús, gracias porque tu sacrificio en la cruz me da la esperanza de que la enfermedad no terminará en muerte. La enfermedad no terminará en muerte y en esto Jesús será glorificado.
Jesús quiero reconocer tu voz y seguirte, gracias por la promesa que me das de que cuidarás de mi. Jesús te da vida eterna, nadie podrá arrebatarte de sus manos.