Señor, sé que en oración soy fortalecido cada día para no ceder a la tentación. El cuerpo es débil más el espíritu está dispuesto. En la oración eres fortalecido.
No hay nadie como Tú Señor, quiero servirte y seguirte de corazón todos los días de mi vida. El Señor cumple su pacto de amor con quienes le sirven y le siguen de todo corazón.
Porque el Señor tu Dios te conduce a una tierra buena: tierra de arroyos y de fuentes de agua, con manantiales que fluyen en los valles y en las colinas;
Dios, gracias por las promesas que me das en tu Palabra y que nunca pasarán. Por la Palabra de Dios tienes la seguridad que sus palabras nunca pasarán.