9 »Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre y sírvele de todo corazón y con buena disposición, pues el SEÑOR escudriña todo corazón y discierne todo pensamiento. Si lo buscas, te permitirá que lo encuentres; si lo abandonas, te rechazará para siempre.
Cuando identificamos lo que pensamos, confrontamos cada idea con su Palabra y permitimos que el Señor renueve nuestra mente, descubrimos que no tenemos que luchar solos: el Padre guarda nuestros pensamientos, Cristo toma el control de ellos y el Espíritu Santo guía nuestro corazón. Con Dios, podemos vencer el miedo, entregar la ansiedad, recibir perdón y caminar en una vida renovada por Su amor.
¿Qué roba tus pensamientos?
Diác. Eder Santacruz
- Identificar el pensamiento. Filipenses 4:8
- Confrontarlo con la palabra de Dios. Mateo 4:4-11
- Llevar cautivo el pensamiento
- Cuida lo que ves y lo que oyes. Proverbios 4:23
- Renueva tu mente. Romanos 12:2
La trinidad nos acompaña en este proceso
- Dios guarda tus pensamientos. Filipenses 4:7
- Cristo debe ser el dueño de tus pensamientos. 2 Corintios 10:5
- El Espíritu debe gobernar tu mente. Romanos 8:5-7




