1 Muchos son, Señor , mis enemigos; muchos son los que se me oponen,2 y muchos los que de mí aseguran: «Dios no lo salvará». Selah 3 Pero tú, Señor , eres el escudo que me protege; tú eres mi gloria; tú mantienes en alto mi cabeza. 4 Clamo al Señor a voz en cuello y desde su monte santo él me responde. Selah 5 Yo me acuesto, me duermo y vuelvo a despertar, porque el Señor me sostiene.6 No me asustan los miles de escuadrones que me acosan por doquier.7 ¡Levántate, Señor ! ¡Ponme a salvo, Dios mío! ¡Rómpeles la quijada a mis enemigos! ¡Rómpeles los dientes a los malvados!8 Tuya es, Señor , la salvación; ¡envía tu bendición sobre tu pueblo! Selah
Confío en Dios
Ps. David Espíndola



