4Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense! 5Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. 6No se preocupen por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
8Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.
La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento cuidara nuestros corazones sí empesamos ha hacer que nuestros pensamientos se alinien a lo que es bueno, verdadero, justo, en fin, a lo que Dios tiene para nosotros.
Patricia Espíndola
Renovar nuestra mente es memorisar, creer y declarar la verdad.



