¿Les das cabida al diablo? ¿Cuándo haces lo malo te sientes bien? No hay duda que todos somos pecadores y en varias ocasiones hemos bailado con el diablo. ¿Conoces las consecuencias de ello? Es momento de decir NO, de huir,...
Muchos de los sacerdotes, levitas y jefes de familia, que eran ya ancianos y habían conocido el primer templo, prorrumpieron en llanto cuando vieron los cimientos del nuevo templo, mientras muchos otros gritaban de alegría. Y no se podía distinguir...
así nosotros, por el cariño que les tenemos, nos deleitamos en compartir con ustedes no solo el evangelio de Dios, sino también nuestra vida. ¡Tanto llegamos a quererlos!