Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.
No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
Mi Responsabilidad: * Ser cabeza y autoridad espiritual. *Mantener una comunicación con mi familia. *Permanecer siempre en oración buscando su dirección. *Mantenerse firme en la obediencia
En cada una de las ciudades fortificadas de Judá nombró jueces y les advirtió: «Tened mucho cuidado con lo que hacéis, pues vuestra autoridad no proviene de un hombre, sino del Señor, que estará con vosotros cuando impartáis justicia. Por eso, temed al Señor y...
No me escogisteis vosotros a mí, sino que yo os escogí a vosotros y os comisioné para que vayáis y deis fruto, un fruto que perdure. Así el Padre os dará todo lo que le pidáis en mi nombre.