No sobrevivas, siembra
Jeremías 29:7 NVI
Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad».
Tu vida no es un evento aislado; es una semilla constante en el campo del tiempo. Cada decisión, cada palabra y cada manejo financiero de hoy, es exactamente la cosecha que la próxima generación recogerá. Si siembras egoísmo y atajos morales, no esperes que tus hijos hereden estabilidad o gratitud. La sabiduría te exige mirar más allá de tu comodidad inmediata para enfocarse en el legado. Deja de vivir solo para sobrevivir a la semana; vive para plantar robles bajo cuya sombra otros podrán descansar. Tu verdadera herencia no es lo que dejas en una cuenta, sino lo que siembras en los demás.
Oremos: Dios, enséñame a sembrar bien. Que mis decisiones de hoy construyan un mañana que honre tu nombre.



