Gracias Jesús por tu ejemplo de humildad y servicio y por enseñarme que así como tú lo hiciste yo debo hacerlo con los demás. Sigue el ejemplo de Jesús, con humildad sirviendo a los demás.
Amado Jesús, gracias porque tu sacrificio en la cruz me da la esperanza de que la enfermedad no terminará en muerte. La enfermedad no terminará en muerte y en esto Jesús será glorificado.
Jesús quiero reconocer tu voz y seguirte, gracias por la promesa que me das de que cuidarás de mi. Jesús te da vida eterna, nadie podrá arrebatarte de sus manos.