La Roca no se mueve
Salmo 46:1-2 NVI
Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestra segura ayuda en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar;
Si tu paz interior depende de los indicadores económicos, los likes en redes o la opinión de tu jefe, estás construyendo sobre arena movediza. La sabiduría no se arriesga; decide edificar sobre la Roca, la verdad inmutable de Dios. Cuando las crisis lleguen —y llegarán—, solo lo que esté anclado en lo eterno permanecerá en pie. No busques seguridad en lo que puede derrumbarse por un correo electrónico o una tendencia de mercado. La confianza real no es la ausencia de problemas, sino la certeza absoluta de saber quién sostiene tu mundo mientras todo lo demás tiembla.
Oremos: Señor, gracias porque eres mi Roca y mi salvación. Ayúdame a no construir mi vida sobre lo que cambia, sino sobre tu verdad eterna que nunca falla.




MUEVETE DIOS EN NUESTRAS VIDAS GRACIAS GRACIAS. TE AMAMOS.