El enemigo en el espejo
Salmo 139:23-24 NVI
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis ansiedades. Fíjate si voy por un camino que te ofende y guíame por el camino eterno.
Tu mayor enemigo no es el sistema, ni la economía, ni la competencia; eres tú mismo cuando decides ignorar la verdad que Dios te muestra. David no le temía a los gigantes externos, le temía a su propia ceguera, por eso su oración constante era: “examíname”. Si no limpias tus motivos internos, terminarás eligiendo por miedo a la crítica o por un hambre insaciable de aplauso.
El filtro de la sabiduría comienza con una verdad que duele: no puedes decidir bien si te sigues mintiendo sobre lo que realmente te mueve. La libertad real nace donde muere tu autoengaño.
Oremos: Señor, examíname hoy. Muéstrame lo que no quiero ver y sana lo que no puedo cambiar solo. Que mi corazón sea el primer lugar donde actúe tu verdad.




GRACIAS SEÑOR POR CUIDAR NUESTROS CORAZONES PARA CONOCER TU HERMOSA JUSTICIA GRACIAS PODEROSO PADRE TE ADORAMOS