Dios Fertiliza lo Estéril | Malformación

Hay casos especiales en los que resulta inevitable la suspensión de un embarazo, y sobre el particular no pueden trazarse reglas apresuradas ni generales. La recta conciencia, la ética médica y la propia bioética, así como una sabia guía pastoral, deben trabajar de consumo en la toma de decisiones. Pero hay testimonios de malformaciones congénitas graves, corregidas por la oración de fe. La hija de un pastor colombiano pasó por una experiencia extraordinaria, cuyo breve relato estimula la confianza en Dios y su poder. Desde el comienzo de su primer embarazo las ecografías y otros exámenes médicos mostraron en su vientre un huevo anembrionado, algo informe, indefinible.

 

La oración persistente de la joven madre, su esposo, familia e iglesia, produjo lo que solo puede calificarse como un milagro: después de fracasar varias inyecciones formuladas para inducir un aborto, los padres de la criatura decidieron dejar seguir el proceso normal. Finalmente, el cuerpo médico no pudo esconder su asombro al constatar, mediante ecografías y otros métodos, que la anomalía se había corregido del todo y el embrión crecía en normales condiciones. Poco tiempo después ya gateaba una sonrosada bebita por los pasillos de la iglesia pastoreada por su abuelo.

 

Darío Silva-Silva. Extractado del libro Sexo en la Biblia, páginas 192-193)

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