Casa Sobre la Roca

 

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En Casa Sobre la Roca tenemos

Una historia, una visión y una misión

iglesia

Medellín

 

En la ciudad de la eterna primavera, Dios ha permitido que crezca Casa Sobre la Roca, iglesia enamorada de Dios, apasionada por la causa de Jesús y dispuesta a llevar a Cristo a todo el departamento de Antioquia.

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Nuestra Historia

 

En 1984, al producirse su conversión al cristianismo, el periodista Darío Silva-Silva inició sus estudios de formación espiritual, a tiempo que lideraba, junto con su esposa Esther Lucía, un grupo de oración formado por amigos.

 

Ante la negativa de instituir una iglesia, dada por sus líderes nacionales de entonces, quienes preferían continuar al frente de un laicado, los miembros del grupo decidieron hacer uso de la libertad de asociación y conformaron la Corporación Unión de Hogares Cristianos, que obtuvo Personería Jurídica de la Alcaldía Mayor de Bogotá.

 

Al ser ordenado y consagrado como Ministro del Evangelio, Silva-Silva y sus compañeros en la mencionada entidad, tomaron la decisión de formar una iglesia cristiana, función debidamente autorizada por los Estatutos. En aquel tiempo las iglesias no tenían existencia autónoma, pues la Constitución Nacional consagraba una nación “católica, apostólica y romana”.

 

La inauguración oficial de CASA SOBRE LA ROCA IGLESIA CRISTIANA INTEGRAL, se produjo el día 1º. de Septiembre de 1987, con la asistencia de 72 personas y el concurso de varios pastores reconocidos del país.

 

Church on the Rock, de los Estados Unidos, ofreció apoyo para que la nueva congregación se convirtiera en una dependencia de sus misiones, lo cual fue descartado desde un principio, ya que el fundador de esta obra fue terminante sobre la necesidad de crear una organización eclesiástica netamente colombiana y latinoamericana, sin nexos económicos ni de autoridad con ninguna otra, nacional ni extranjera, condición esencial en la que siempre ha permanecido.

 

En 1991, al reformarse la Constitución Política de Colombia, fueron definitivamente consagradas las libertades de conciencia y de culto, y CASA SOBRE LA ROCA IGLESIA CRISTIANA INTEGRAL, obtuvo su Personería Jurídica Especial, expedida por el Ministerio del Interior. Los Estatutos que la rigen hablan bien a las claras sobre su forma de organización, doctrina, liturgia, autoridad y demás elementos que la caracterizan.

Visión

 

Usar toda la tecnología moderna disponible con el propósito de cumplir la misión pudiendo crear centros educativos, emisoras, canales y/o programas de televisión, programas de asistencia social, orientación para la gente joven, periódicos y revistas.

 

Fundamentados sobre la Roca

 

El nombre CASA SOBRE LA ROCA IGLESIA CRISTIANA INTEGRAL está basado directamente en la expresión que utiliza Jesucristo al finalizar el Sermón del Monte:

 

“Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su Casa Sobre la Roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena.  Cayeron las lluvias, crecieron los ríos y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina.”  Mateo 7:24-27

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Misión

Cumplimiento del Sermón del Monte

Somos una Iglesia Cristiana manejada bajo postulados bíblicos con una preparación espiritual integral creada cómo respuesta a una demanda espiritual para trabajar por la restauración moral de Colombia de acuerdo con el llamado de Dios en todo el territorio nacional y el mundo de habla hispana. Pretendemos afectar a la clase dirigente del país, a profesionales de clase media y alta a través de la Palabra de Dios en su propio idioma y en un lenguaje adecuado.

Nuestra  IDENTIDAD

Abandonar los circunloquios, los rodeos, las abstracción es, la maraña.  Ubicar el quid, ir al grano, dar en el blanco, extractar el meollo.

 

El sectarismo denominacioanal ha llevado a las iglesias a olvidar la esencia del cristianismo, fenómeno agravado en Latinoamérica dada la gran variedad étnico-cultural de este continente.  Ahora bien, el esencialismo descansa sobre tres presupuestos:

 

1. Vitalismo espiritual. Antes del antes, todo se produce por un diástole-sístole del corazón de Dios, donde el Logos palpita como principio vital.

 

2. Actualismo teológico. Cumplir el sueño protestante de hace cinco siglos: “Eclessia semper reformanda”, pues es triste el protestantismo sin reforma, que percibió Dietritch Bonhoeffer hace casi un siglo.

 

3. Solucionismo bíblico. Entender el Sagrado Libro como Manual del Fabricante, con todas las instrucciones de manejo.

Con el fín de obtener un esencialismo que sea flexible al cambio cultural, se hace necesario colocar firmemente los baluartes de la ortodoxia cristiana:

 

1. Las Sagradas Escrituras. Los 39 libros del Antiguo Testamento y los 27 del Nuevo Testamento.  Los llamados Deuterocanónicos no pertenecen a la ortodoxia.

 

2. Los Tres Credos. Las declaraciones de fe que se promulgaron desde la Iglesia Antigua, a saber: Credo de los Apóstoles, Credo de Nicea y Credo de Atanasio.

 

3. Los Seis Primeros Concilios. Los acuerdos dogmáticos, tanto teológicos como cristológicos, de estas asambleas coinciden plenamente con las Sagradas Escrituras y los Tres Credos.

 

Los elementos citados constituyen lo que hemos creído todos los cristianos en todo lugar y en todo tiempo.

Con el fin de tener claros nuestros comportamientos frente a la fronda denominacional evangélica, como en cuanto se refiere a otras ramas de la cristiandad y a los sistemas espirituales no cristianos, hemos propuesto esta sencilla consigna:

 

Entre cristianos, unidad en la variedad.

 

Con católicos y ortodoxos, convivencia en la diferencia.

 

Frente a los demás sistemas, tolerancia en la distancia.

Estamos firmemente convencidos de que una iglesia integral deberá ser clásica en su raíz, contemporánea en su acción y vanguardista en su visión.

 

Clásica en su raíz. Para evitar la religión informal, toda iglesia debe asegurarse un paraguas histórico que la cubra.  Grupos de generación espontánea son un riesgo evidente.

 

Contemporánea en su acción.  No se puede desconocer la propia coyuntura en la cual la iglesia mueve su acción.  La gente de hoy requiere soluciones de hoy.

 

Vanguardista en su visión. El futuro se actualiza de manera acelerada en nuestro tiempo.  No se puede marchar a la zaga de la aceleración temporal que caracteriza a la humanidad postmoderna.

Identificar sus raíces es un ejercicio necesario para darle personalidad a la iglesia.  Analizadas brevemente, tales raíces son:

 

1. La raíz judía. La Biblia es judía, los profetas son judíos; y cuando nos reunimos en nuestros templos, adoramos a un judío llamado Jesús.  Somos olivos silvestres injertados en el olivo natural, que es Israel.2. La raíz de fe. Proviene de la Reforma en Alemania, donde Martín Lutero desentrañó la celestial semilla.

 

3. La raíz de gracia.  Se fortalece en Suiza, donde Juan Calvino es su labrador, por igual esforzado e incomprendido.

 

4. La raíz misionera. Esencialmente británica.  Bajo Victoria y Alberto, el Reino Unido fue la primera potencia misionera de la historia.

 

5. La raíz étnica.  Es fundamentalmente española.  Lo indígena, lo negro y lo demás, son injertos en el frondoso árbol peninsular.

 

6. La raíz democrática. Lo que Juan Jacobo Rosseau aprendió en Ginebra y llevó a París fue el sencillo descubrimiento calvinista: Si somos iguales ante Dios, necesariamente lo somos ante el estado.

La Iglesia Integral se sitúa en el centro de las tendencias, equidistante de interpretaciones extremas:

 

Arminianismo o calvinismo, escrituralismo o pentecostalismo, fundamentalismo o modernismo, contemplación u operación,  oración o acción, austeridad o prosperidad, milenarismo o amilenarismo, exitismo o conformismo, etc.  Tales disyuntivas han sido diVisiónistas o, cuando menos, perturbadoras.

 

Lo ideal en los tiempos actuales es contextualizar al cristianismo dentro de la cultura, sin transculturizarlo; es decir, conservando intacta su ortodoxia, pero haciéndolo flexible al constante cambio.  Actualismo.  Hoy el énfasis debe reposar sobre las necesidades del hombre postmoderno, que difieren de las del siglo XX.  El creciente auge en la sed de conocimiento hace necesario un salto audaz de la iglesia preterizada a la iglesia futurizante.

Nuestra  Declaración de Fe

Para Nosotros, Casa Sobre la Roca Iglesia Cristiana Integral, Sobre el fundamento de las Sagradas Escrituras proclamamos lo siguiente:

1. CREEMOS en las Sagradas Escrituras como plena e infalible Palabra de Dios, revelada al hombre por inspiración del Espíritu Santo y, consecuentemente, única segura norma de fe y conducta.

2. CREEMOS que las Sagradas Escrituras tienen una constitución interna y otra externa: la primera, formada por la Ley y el Evangelio; la segunda, por los 39 libros del Antiguo Testamento y los 27 del Nuevo Testamento.

3. CREEMOS que las Sagradas Escrituras hablan por sí mismas y, en ningún modo, aceptan interpretaciones de carácter privado, aun cuando guían la revelación individual del Espíritu Santo.

4. CREEMOS en un solo Dios Viviente, Eterno y Verdadero, quien es tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, siendo las tres una indisoluble e inescrutable unidad en esencia, poder y eternidad.

5. CREEMOS que el Padre es el Creador de todo lo visible e invisible, y Autor del incancelable y misericordioso Plan de Salvación desde antes de la fundación del mundo.

6. CREEMOS que el Hijo es eternamente engendrado del Padre, y único mediador entre Dios y los hombres; encarnó por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de la bienaventurada virgen María; y en El conviven dos naturalezas: Divina y Humana, en una sola persona.

7. CREEMOS que el Espíritu Santo procede eternamente del Padre y del Hijo; es revelador del conocimiento de Dios al hombre por las Sagradas Escrituras; Santificador, Persuadidor, Consolador, Dador de Poder y representante único de Cristo sobre la Tierra.

8. CREEMOS en el mundo espiritual formado por el cielo y el infierno; en la existencia de los ángeles buenos y malos, y en la de Satanás como jefe de los últimos.

9. CREEMOS que el ser humano, hecho a imagen y semejanza de Dios, es una trinidad de espíritu, alma y cuerpo; y posee, en forma innata, la Ley Divina escrita en su corazón.

10. CREEMOS en la caída de toda la humanidad por la desobediencia de Adán y Eva, y en la herencia del pecado original en todo hombre.

11. CREEMOS que todo pecado voluntariamente cometido es mortal y ocasiona necesariamente la enemistad del hombre con Dios.

12. CREEMOS que es imposible para el hombre, por finitas y precarias obras, compensar la deuda de sus pecados ante el Tribunal Divino.

13. CREEMOS en la justificación por la fe, es decir, en que el perdón de la culpa es otorgado de manera exclusiva por la gracia de Dios a todos aquellos que creen de corazón en Jesucristo y lo confiesan voluntariamente con su boca.

14. CREEMOS en la muerte redentora de Jesucristo en la cruz del Calvario, en la expiación por su sangre y en la justificación por su mérito sacrificial.

15. CREEMOS que Jesucristo murió en la cruz, fue sepultado y resucitó al tercer día de entre los muertos, ascendió al cielo y está sentado a la diestra de Dios Padre.

16. CREEMOS en la Segunda Venida de Jesucristo en dos etapas: una invisible para arrebatar a la iglesia antes de la Gran Tribulación; y otra visible para establecer su reinado milenial sobre la tierra, al final de la Gran Tribulación.

17. CREEMOS en la comunión de los creyentes, unidos por la fe común de los Apóstoles, los tres Credos de la iglesia antigua y los contenidos de los seis primeros Concilios Generales, que concuerdan con la Biblia. Lo que hemos creído todos en todo lugar y en todo tiempo.

18. CREEMOS en la Iglesia, una, santa, universal y apostólica; que es invisible y está formada por las almas de aquellos que tienen escritos sus nombres en el Libro de la Vida; y se hace visible en el mundo por amor mediante la propagación del evangelio .

19. CREEMOS en el nuevo nacimiento, no de la carne, sino del espíritu, al ser regenerado por el Espíritu de Dios; y que, como fruto de esa regeneración hacemos buenas obras, no para ser salvos, sino porque ya lo somos.

20. CREEMOS que la Iglesia es integral, no parcializada en su mensaje, ni especializada en sus dones, ni fraccionada en su acción; equilibrada bajo el principio de santidad en libertad y libertad en santidad; sin legalismos, normas de hombres sobre vestuario, ornato personal, comida, bebidas, regulación de la vida privada, u otro yugo similar.

21. CREEMOS que el Cristianismo, más que un sistema religioso, es una manera de ser y de actuar; es vivencial y no ritual; una teología al servicio de la vida y no una vida al servicio de la teología, pues no hay una cultura cristiana, sino una doctrina cristiana para todas las culturas.

22. CREEMOS en los medios de gracia provistos amorosamente por Dios para el conocimiento y propagación del Evangelio: la predicación de la Palabra, las ordenanzas del Bautismo y la Santa Cena del Señor, y la oración.

23. CREEMOS que el Bautismo y la Santa Cena han sido explícitas y soberanamente instituidas por Jesucristo, para ser observadas en la iglesia hasta Su Venida.

24. CREEMOS que el Bautismo es un testimonio público de la fe interior del creyente en Cristo; debe ser ministrado por inmersión de todo el cuerpo, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, a personas en edad de responsabilidad o uso de razón.

25. CREEMOS que la Cena del Señor es un acto conmemorativo de su sacrificio redentor en la cruz; que, por medio de la participación por fe en ella, el creyente establece una comunión espiritual con Cristo; y que debe administrarse mediante las especies del pan y el vino, símbolos del cuerpo y la sangre del Señor.

26. CREEMOS que cada creyente es un sacerdote delante de Dios, y, por el mérito de Cristo en la cruz, receptor de la completa emancipación, la cual incluye el libre examen y la libertad de conciencia.

27. CREEMOS en la dotación de dones de parte de Dios para sus hijos, y en su clasificación en tres grupos: Dones del Ministerio, Dones Operativos y Dones del Espíritu Santo.

28. CREEMOS en la adoración a Dios en espíritu y en verdad, nacida directamente del corazón y no supeditada a personas, lugares, formalismos, ritos o cosas materiales.

29. CREEMOS que, en procura de la preservación y propagación del Evangelio, Dios ha dotado a su Iglesia de ministros: Presbíteros para los asuntos espirituales, y Diáconos para los asuntos administrativos.

30. CREEMOS en la doctrina del Juicio Final, según la cual habrá juicios separados, para el diablo y los ángeles caídos, la humanidad gentil, el pueblo de Israel, las otras naciones, y los miembros de la Iglesia Cristiana.

31. CREEMOS en la resurrección de los muertos: los justos para vida eterna en el cielo, y los pecadores para muerte eterna en el infierno.

32. CREEMOS por igual en la absoluta soberanía de Dios y el libre albedrío del hombre, los cuales no son contradictorios sino complementarios.

33. CREEMOS en la separación de la Iglesia y el Estado como entes distintos, dotados por Dios de funciones paralelas, pero no opuestas entre sí.

34. CREEMOS se debe cristianizar la política, sin politizar el cristianismo; pues la libertad política de cada creyente es asunto de conciencia, y los partidos políticos confesionales no representan necesariamente a la Iglesia.

35. CREEMOS que toda autoridad estatal, eclesiástica, laboral y familiar, ha sido establecida por Dios y debe ser respetada, acatada y obedecida, siempre y cuando no quiera torcer la voluntad Divina.

36. CREEMOS en la familia como institución establecida por Dios para la preservación de la sociedad, sobre el fundamento del vínculo matrimonial monógamo heterosexual; y en la indisolubilidad de éste, salvo las dos causales bíblicas de divorcio: adulterio irremediable, o abandono definitivo del cónyuge inconverso.

37. CREEMOS en el respeto por la vida humana y en la procreación responsable y a conciencia; y, por ende, condenamos el aborto y toda forma de control natal abortivo.

38. CREEMOS en la igualdad de derechos de todos los seres humanos; y en la promoción de la justicia y la misericordia hacia los necesitados por medio de la función social del capital.

39. CREEMOS en la ética cristiana del trabajo, según la cual, Dios prospera toda obra de sus hijos para que satisfagan necesidades, cumplan obligaciones y den espléndidamente para el evangelio y para el prójimo con amor.

40. CREEMOS que el diezmo es una norma bíblica de necesaria y conveniente observancia para el creyente, lo mismo que el pago de impuestos al poder civil.

41. CREEMOS en la armonía social basada en el respeto de la libertad ajena; por lo tanto condenamos toda forma de fanatismo e imposición ideológica o religiosa, sin renunciar al radicalismo de nuestras creencias. Fanático es el que mata por sus ideas; radical es el que muere por sus ideas.

42. CREEMOS proclamamos y practicamos este enunciado: Entre cristianos, unidad en la variedad, con los católicos y ortodoxos, convivencia en la diferencia; frente a los demás sistemas espirituales, tolerancia en la distancia.

 

A la gloria del Padre, con el poder del Espíritu Santo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Esta Declaración de Fe ha sido proclamada y practicada por la iglesia Casa Sobre la Roca ICI desde su fundación.

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